Feb 18, 2011
E x te n s i ó n d e a m o r
“Ningún daño les hice; pero me tenían miedo. ¿Por qué?”
Rudyard Kipling
“Esto es lo que sabemos: la tierra no pertenece al hombre; es el hombre el que pertenece a la tierra”
Jefe Seattle de la tribu Suwamish
No se puede pensar en la naturaleza sin pensar en el hombre que la habita, así como evitar pensar en la extensión del hombre en la naturaleza o viceversa, es decir; no podemos excluirnos de esta extensa maravilla que nos rodea y nos sostiene.
En el año 1857, el jefe Seattle de la tribu Suwamish, en respuesta a la petición del Presidente de los Estados Unidos Franklin Pierce, que ofrecía comprar sus tierras, expresó la extensa importancia de la naturaleza y el hombre, su perfecta combinación, la importancia y respeto que los de su tribu le otorgaban a su tierra, cosa que el “hombre blanco”, jamás podría entender. Es probable que el jefe de la tribu haya tenido razón, o bien, podríamos pensar y esperar que al menos una cantidad de los habitantes de este planeta logren percibir el lazo que los une a la naturaleza, y entenderla como un medio de conservación de la especie, tanto animal, como humana.
Andrea Fuentealba nos muestra un trabajo fotográfico donde cada extensión de cuerpo, es unida a otra extensión de naturaleza; un brazo es una rama, el cabello es parte de un árbol, un pedazo de cuerpo se convierte en una montaña lejana. ¿Cómo negar entonces, que somos ese pedazo de árbol, que formamos parte de aquella montaña, o que hermosamente, una hoja podría ser la extensión de nuestros dedos al tocarla?
Probablemente, como los pieles rojas, deberíamos entender que no somos forasteros de esta tierra, extrayendo solo aquello que necesitamos, convirtiéndola en nuestra enemiga y no nuestra hermana, y ya, cuando la hemos conquistado, proseguir como si nada nuestro camino. No podemos olvidar, que finalmente todos compartimos el mismo aire, me refiero a todos: perro, árbol, humano. ¿Será que sólo un salvaje puede entender eso?
Es así; hay una unión en todo.
Como dice un salvaje “La tierra no pertenece al hombre, es el hombre quien pertenece a la tierra” y ahí está la diferencia entre la vida y la supervivencia.




























muchas gracias por la difusión!