Oct 28, 2010
Argentina sin Néstor Kirchner: Una mirada. LA INCERTIDUMBRE

“La muerte del ex presidente Néstor Kirchner reinstaló la palabra incertidumbre en la política y en la sociedad argentina. Reconocido como un hábil operador, el ex presidente tenía un rol clave en el respaldo político a Cristina Fernández. Su proyecto de gobierno es cercano al de otros países latinoamericanos que han tenido que enfrentarse a las reformas neoliberales de los años 90 que, en el caso argentino, tuvieron consecuencias nefastas. Ese gesto convocó a ciertos sectores de la sociedad argentina que no necesariamente eran peronistas. A continuación algunas impresiones tempranas de este suceso”.
Sinopsis. La crisis del 2001. El narrador es un germano que recibe a un amigo compatriota, en ese Buenos Aires tórrido por clima atmosférico y social. El recién llegado es fotógrafo y sale a tomar instantáneas de lo que pasa en las calles: La crispación popular, los enfrentamientos, la carga de la policía montada, los muertos, una persona ensangrentada que deja impresa su mano en una de las columnas de la Catedral, a un lado de Plaza de Mayo.
La escena del filme es esta: Noche a noche, en esos días de diciembre, el fotógrafo vuelve a la casa entre eufórico e impactado por lo que ha capta su cámara. En cada ocasión, se encuentra con una pareja de argentinos que subalquilan la casa donde viven todos. Los argentinos miran la televisión. Noche a noche, su cara va cambiando. Van oscilando. Desde la rabia primero, luego a la alegría por el fin del gobierno de De la Rúa, hasta el rictus grave de la preocupación que se instala en sus rostros, mientras van pasando los días y el estado de desgobierno se prolonga, y la crisis se hace más y más compleja.
El narrador del filme lo señala: La gran diferencia entre nosotros, extranjeros, y esa pareja es que ellos son argentinos. Ellos viven aquí, y ese rostro sacudido por lo acontecimientos es el de la preocupación por el presente y futuro de su país, de su gente, amigos, hijos, familiares, cercanos…
Eso me vino a la cabeza hoy al conocer la noticia de la muerte de Néstor Kirchner y conversar con algunos cercanos argentinos. La incertidumbre reinstalada.
Aquí se vivía un día especial, pues era el censo nacional 2010: Para saber cuántos somos, rezaba el slogan. Los comercios estaban cerrados. Casi no había transporte público y la mayoría de la gente estaba en su casa esperando a ser censados.
Los sentimientos son intransferibles y las palabras hacen lo que pueden. Por eso, me quedaron grabadas las expresiones de un cercano, un argentino que ha conocido bien la historia de su país en estos 40 últimos años. Fue en la mañana, cuando comenzaba a saberse de la muerte de Kirchner:
“Estoy pasmado. Me recuerda un poco a lo de las Torres Gemelas. Uno sabe que lo que viene ahora será complicado y no es bueno para nosotros”.
Esta última frase creo que resume las numerosas que he escuchado de algunos conocidos; gente -si se quiere- de izquierda, progresista o, a lo menos, que es crítica al neoliberalismo, así como al conservadurismo político y cultural. Es gente que no necesariamente apoyaba el proyecto (como se le dice aquí al proceso gubernamental iniciado por Nestor Kirchner). No eran militantes de la sensibilidad nacional y popular, es decir, peronista. No. Estos son los que estuvieron desde la tarde del miércoles, cuando ya se pudo salir a la calle, acongojados, en Plaza de mayo, dejando flores en las rejas de la Casa Rosada.
Mucha gente que no bancaba al gobierno peronista, que le eran críticos por ejemplo, en lo referido a su política ambiental, o al no reconocimiento al sindicalismo de base, sin embargo, entiende que se muere la persona que estaba devolviéndole algún grado de estabilidad a un país que, sólo hace 10 años, se sumió en la bancarrota económica, política y ética. Me refiero a la crisis del 2001, que puede ser leída como el capítulo final de varias crisis y de los experimentos económicos liberales siendo el de Carlos Saúl Menem, el perpetrador más profundo de aquellos.
Además, para esta cierta sensibilidad de izquierda (donde evidentemente no se incluye el partido Obrero, ni el MST u otras agrupaciones trostkistas, así como otros grupos antisistema) la gestión de Nestor Kirchner, primero, y la de Cristina Fernández, estaba abriendo espacios en la política y en la cultura argentina. Contradictorios, como todo el peronismo, cabría decir -sobre todo para los cánones políticos chilenos-. Los ejemplos de dichas paradojas abundan. Pero eso da para otro capítulo.
Otra opinión al vuelo, tantas veces dicha y escuchada: “Yo no estoy a favor de Kirchner pero cuando escucho a la derecha argentina… ay dios. Ahí uno sabe dónde pararse”.
Claro, esa derecha argentina, que va desde el peronismo federal, o disidente, con gente como Duhalde, Solá y De Narvaez; o la ultraderecha del PRO, con Macri a la cabeza, pero también la Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica, con la vociferante Lilita Carrió. Son también los titulares y las editoriales sensacionalistas del grupo Clarín, el diario La Nación, Perfil, Crónica TV, America y el canal 13 (el de Tinelli), la radio 10 y la radio Mitre; la iglesia católica y de algunos sectores de la judicatura.
Estos sectores se han empeñado, en estos años, de levantar la idea de que el país está más pobre y en manos de la delincuencia, que Nestor se enriqueció y que la democracia corre peligro. Dejando de lado el tema del patrimonio de los Kirchner -que también da para otro capítulo- un breve análisis arroja que lo que ha corrido peligro, en Argentina, más bien, en el último tiempo son algunos privilegios de dichos sectores.
Un ejemplo reciente es la promulgación de la nueva ley de medios de comunicación, que restringe el poder de los grandes conglomerados de prensa y que enfrentó al gobierno de Cristina Fernández nada menos que con el grupo Clarín.
Aquí se revela, nuevamente, eso que narraba al principio. Para ciertos sectores de izquierda, con los Kirchner ha vuelto “la política” a la sociedad. Es decir, el debate sobre el modelo de país, y como este se manifiesta en algunos medios. Es un momento interesante, dicen. La comparación se hace entre lo actual y lo acaecido en los años del menemato, de De la Rúa y Duhalde, donde esos contenidos virtualmente desaparecieron.
Esto es digno de atención en una sociedad donde la reflexión sobre lo social y político es mucho más amplia (y a menudo honesta y descarnada) que en la chilena. Vuelvo a aclarar que las claves politicas argentinas son notoriamente distintas a las chilenas, así como las sociales y culturales, me atrevería a decir. Fin del paréntesis.
Se refieren, por ejemplo, a la existencia de canales de TV abiertos, radios y medios escritos (1) que se enfrentan discursivamente a los paradigmas ideológicos de la derecha. Dichos medios se transformaron en un lugar de encuentro y tribuna no sólo para intelectuales oficialistas, como los alineados en Carta Abierta sino para esos progresistas medio huérfanos que pueden emitir sus opiniones antagónicas contra el neoliberalismo, contra la politica exterior de los EEUU, contra el machaqueo de la delincuencia y la apelación a la seguridad, así como el poder de la oligarquía… por citar algunos ejemplos muy disímiles entre sí pero válidos en cuanto evidencia (2).
Para terminar. Tengo la impresión de que aquí, con Kirchner, hay un antes y un después político. Hugo Yasky, presidente de la CTA, la Confederación de Trabajadores de la Argentina, aun no reconocida por el gobierno -ojo al dato- hoy en la mañana señalaba que durante la jornada se pudo ver a algunas familias de Palermo y Recoleta, es decir, en los barrios chetos (acomodados) de Buenos Aires, que brindaban con champaña por la muerte de Kirchner (3). El dirigente ocupaba la imagen para argumentar que cuando ocurre eso, significa que el proyecto de los K, “lo estaba haciendo bien”.
La interrogante, sin duda, en este momento, tiene que ver con la continuidad de dicho proyecto.
Desde sectores afines al gobierno, como Radio Gráfica (una radio barrial, que funciona en una fábrica recuperada, en el barrio de Barracas, muy conocida por el señor dihablo) sostenían, hoy en la tarde, que Cristina debiera ser la candidata a la reelección el 2011.
La pregunta es con quién como vicepresidente y quiénes como aliados. Y, sobre todo, quién le va a dar el respaldo político que asegure estabilidad por los años siguientes. No es que Cristina Fernández no tenga capacidad de mando, de hecho lo demostró cuando sucedió el paro del campo.
Es la muñeca política de Nestor que ya no está, y queda la incertidumbre.
felipe montalva
desde buenos aires.
…
(1) Como por ejemplo, el muy visto programa periodístico “6-7-8”, de Televisión Pública. En este sentido, hay que mencionar la misma programación de este canal que incluye varias segmentos destinados a la exhibición de documentales, cine nacional y latinoamericano, así como el canal Encuentro, perteneciente al ministerio de Educación. No es menor recordar que el documental chileno “El diario de Agustín” fue emitido por este canal. Un caso aparte es del diario Página 12, histórico referente del progresismo argentino que derivó claramente al oficialismo en estos años. También se pueden mencionar los diarios Tiempo Argentino y el semanario Miradas al Sur, y la revista Veinticinco. En todos estos medios, el rasgo principal es la valoración de este giro hacia algunas ideas caras al progresismo. Un caso aparte es el de la revista satírica Barcelona, muy parecida a nuestro Clinic en sus albores. Creo que ellos encarnan fuertemente esta opinión de que “no somos K pero cuando escuchamos a la derecha… sabemos quién es nuestro enemigo”
(2) En este plano, la comparación entre las realidades chilena y argentina casi cae en lo ridículo. Allende los Andes, nunca existió durante el período concertacionista un aparato ideológico desde los medios masivos, que antagonizara claramente contra el modelo político, económico y cultural levantado por la derecha. Es aquí, donde las diferencias se vuelven abismales. Y donde, quizás, cabrían las preguntas para la sociedad chilena.
(3) El caso fue narrado hoy en la mañana en radio AM750. Los locutores, entre los cuales se hallaba Eduardo Aliberti, se refirieron a los testimonios de algunos censistas que relataron similares sucesos.




















Gracias por la mirada desde más adentro
y mencionar que también se resiente el proyecto UNASUR y los pequeños avances en el tema de integración…
como bien se dice, si la derecha y los pijes festejan, es porque algo -no del todo y como uno quisiera-, se avanzaba.
R
Tengo 19 años, y si bien no compartí muchos puntos de la política de la presidenta; creo que en este momento debemos apoyarla mas que nunca, y dejar las criticas de lado….Es un momento que no se lo deseo a nadie….. y los que brindaron por la muerte del ex presidente, son lamentables… Esta mujer con su fortaleza, se merece mis respetos, espero que Dios la fortalezca 1º como madre de sus hijos y luego como nuestra madre politica…
yo tambien vivo en bs aires, y vi otra cosa bastante distinta de la de felipe. primero que todo kirchner no agrupo gente no peronista, porque no existe el anti peronismo a nivel e gobierno.
segundo, la politica argentina no es mesianica, sino mesianiquisima: cuando murio alfonsin hablaban de alfonsinismo, y cada presidente es estandarte de un ismo desde por lo menos, Yrigoyen, por alla por los locos años 20. malamente el termino kirchnerismo plantee un antes y despues. muchos dirigentes pegados al gobierno como lapas le darán el amén mediatico. el más caracteristico de esto fue pino solanas y su rescate de nestor a pesar de haberle tirado mierda durante todo su periodo y el de su mujer.
hace poco the clinic pegó un youtube donde aparece la faceta mas descarada del finado. les ecomiendo q la vean.
les dejo un dato: desde q los kirchner asumieron
aumentaron un 710% su declaracion de haberes.
Gracias por tu análisis.
Se fue un gran estadista, eso fue Nestor, sus reformas y su amor por reponer los derechos de los trabajadores que fueron secuestrados por Menem.
Se fue un gran líder e hilo conductor de la unidad latinoamericana.
Ojalá en Chile tuviéramos lideres políticos como Cristina, que coraje esa mujer!, ni por el lado con la tibia de Bachelet.