Avatar

El drama del cobre

webcobre
Desde todos los sectores surjen voces que alertan sobre el enorme daño que causaría al país la aprobación de una cláusula del proyecto de Ley de Reconstrucción, que otorga invariabilidad tributaria a la gran minería privada hasta el año 2025, a cambio de un aumento “leve” en el royalty por 2 años, que permitirá recaudar 600 millones de dólares “extra”.

En palabras simples, la propuesta del gobierno significa el congelamiento del tributo que actualmente pagan las empresas extranjeras que se llevan el cobre, impuesto que comparado con otros países del orbe, resulta insignificante y ridículo: sólo un 5%, en contraposición con el 20% que cobra Perú, el 30% que exige Argentina y el 35% establecido en Estados Unidos.

En ese sentido, se identifican 2 elementos indispensables de discusión respecto a la propuesta de Piñera: 1) ¿Es justo para los intereses nacionales cobrar un royalty de 5% a empresas que ganan miles de millones de dólares al año explotando un recurso natural que en 2050 estará agotado? 2) ¿Es justo para los intereses nacionales congelar este tributo que criticamos por insuficiente, hasta 2025?

De acuerdo con la Constitución Política de Chile, el Estado tiene la propiedad total de los yacimientos mineros del país. Sin embargo, actualmente, más del 60% de la explotación minera chilena está en manos de trasnacionales extranjeras, que coincidentemente son las mismas que manejan el petróleo. Y las ganancias de estas corporaciones – públicamente conocidas – son absolutamente estratosféricas: miles de millones de dólares anuales. ¿Se justifica un impuesto tan groseramente bajo?

No hace falta ser un experto en derecho minero para darse cuenta que el plan es otorgar un “blindaje tributario” a las transnacionales mineras hasta el año 2025, disfrazado con el pretexto de recaudar “ahora ya, con la urgencia que se requiere” los mentados 600 millones de dólares que según el Presidente, “son indispensables para la enorme tarea de la reconstrucción nacional”.

Coincidimos en la importancia del cobre, pero no sólo para la reconstrucción del país, sino para suplir las enormes deficiencias del aparato estatal chileno en materias como salud y educación pública, y la ausencia total del mismo en las pensiones y los servicios básicos, hoy privatizados. Por eso, si aún no existen las condiciones para una nacionalización completa de la minería del cobre, lo mínimo es generar un royalty que esté a la altura de las ganancias que genera el metal rojo y sus derivados.

Si ya se apostó por una fórmula de concesiones – una violación “suave” de la Constitución –, entonces las ganancias de las mineras deberían indicar el tributo en dinero que dejen estas corporaciones invisibles al país de cuyo suelo sale el mineral no renovable que los hace multimillonarios.

SEÑALES EN LA WEB

http://www.facebook.com/pages/Por-un-Royalty-de-40-en-Chile-A-RECUPERAR-EL-COBRE-CHILENO/126636927371895

http://www.defensadelcobre.cl/?q=node%2F562

http://radio.uchile.cl/noticias/71581/

http://radio.uchile.cl/noticias/72113/

Categoría: En Portada, General, Opinión

Un comentario

  1. Renè dice:

    Me recuerda a la doctrina del Shock a la que hace mención Naomi Klein en un libro, o sea, aprovechándose del pavor y descontrol luego de un terremoto y su reconstrucción, vengan impuestos irrisorios que luego son exenciones, vengan las escuelas subvencionadas reemplazando a las públicas, vengan las conceciones de hospitales públicos…

    más riqueza para los mismos de siempre, más pobreza para los mismos de siempre

Deja un comentario

poleras ratonchico tusplaceres