Plaza O’higgins
Sábado 16 de Febrero
34 parejas participando
No solo la pintura, las obras de teatro, las esculturas u otra
manifestación artística alimenta aquello que llamamos
Cultura.
Nuestras costumbres y hábitos, esas tradiciones que
se transfieren de generación tras generación sin
importar cuan rentables sean; aquello que los estudiosos llaman
patrimonio inmaterial, todo eso se convierte también
en Cultura, la que nos da identidad a los pueblos…
El juego con naipe español llamado Brisca, es una de
las tradiciones porteñas que mayor continuidad poseen.
Todos los días del año –exceptuando aquellos
en los que arrecia la lluvia-, decenas de hombres y alguna que
otra mujer, se acercan a la Plaza O’higgins, y ocupan
las mesas y de a cuatro personas, dan vida a sendos partidos
del popular juego.
El Club de Brisca Tercera Edad es otro de los tantos ejemplos
de organización popular. Fines colectivos de entretención
sana en especial para los jubilados, agrupaciones en que se
conocen unos con otros y se cuidan unos con otros. Reunirse
y compartir es uno de sus fines, revivir campeonatos jornada
tras jornada tomándose un espacio público una
de sus enseñanzas.
Organizarse y actuar, salir a la calle y ocupar los lugares
públicos, son solo algunos de los aprendizajes que podemos
sacar de estos jugadores. Para hacer daño al sistemita
económico que gobierna nuestros actos, esas ilustraciones
deben necesariamente verse reflejadas en cada rincón
de la ciudad y del país.
Con Convicción y Pasión
HVS
TA
Por René Squella.