Hace unos meses, a sus 89 años, a Gonzalo Rojas se le
ocurrió ir al oftalmólogo para intentar operarse
de la vista…el médico le señaló que
el ojo derecho, el más dañado, no se podía
operar pues tenía mucha presión ocular y le señaló
que no se preocupara, total siempre había mirado con
el ojo izquierdo.
Luego del golpe de Estado de 1973, y debido a su simpatía
por el gobierno de Salvador Allende, Rojas debió partir
a un largo exilio. De esta época datan poemas como “Cifrado
en octubre”, dedicado a la muerte del dirigente del Movimiento
de Izquierda Revolucionaria (MIR) Miguel Enríquez, en
cuyos versos expresa su visión sobre esos tiempos: “Son
los peores días, los más amargos, aquéllos/
sobre los cuales no querremos volver”.
Rojas estuvo en La Sebastiana el pasado jueves 23 de noviembre
y deleitó a una completa audiencia con sus poemas e historias,
declamando versos escritos esa propia semana inclusive, “yo
todavía escribo” sentenció.
Por
Richard Muñoz Ojeda
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