Hace un tiempo circulaba por Valparaíso en circuitos muy
reducidos una publicación de nombre “Enturecto”
que tenía una sección dedicada al rescate de los
rayados y grafitos que constantemente inundan nuestra ciudad.
El desafío era que en cada número hubiera nuevos
rayados y expresiones de la ciudadanía que aparecieran
en los muros de la ciudad, y así fue. Hoy mismo, estos
antiguos rayados ya no están, pero –era que no- hay
muchos otros, grande Valparaíso que se expresa, a costa
de evitar represalias de parte de la autoridad.
Por
Richard Muñoz Ojeda
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