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Se dijo en la Placeres

Jorge Lobos, integrante original de La Regia Orquesta
“Hay que continuar con nuestros sueños"

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La primera presentación en Valparaíso en muchos años efectuó esta legendaria agrupación nacida al alero del Gran Circo Teatro del inolvidable Andrés Pérez y también de las enseñanzas musicales y de vida del Tío Roberto Parra. Uno de sus integrantes, Jorge Lobos, visitó la Radio el Lunes 29 de octubre y conversó con “Mundo Placeres”

En 8 diciembre de 1988 se produciría un hecho que cambia la vida de Jorge Lobos y de paso todo el desarrollo del teatro chileno: se estrena en Puente Alto “La Negra Ester”. El primer montaje masivo del teatro nacional contaba entre sus novedades la inclusión de un trío de músicos que no sólo compuso e interpretó en vivo la banda sonora de la obra sino que además actuaba junto a los actores en escena.
Cuti Aste, Jorge Lobos y Alvaro Henríquez se valieron del iniciático encuentro con el Tío Roberto Parra y todo un cancionero recogido en cantinas y burdeles: jazz huachacas, cuecas choras, foxtrot, mambos y tangos formaron parte de un repertorio que iba a convertir a La Regia Orquesta en uno de los proyectos más populares y significativos de la música chilena.

La partida de Alvaro Henríquez en 1996 y su reemplazo por Juan de Dios “Barraco” Parra (sobrino de Roberto) no impidió que esta agrupación continuara desarrollando y difundiendo su repertorio:
- La Regia Orquesta es de bajo perfil, pero no hemos parado de tocar desde que se estrenó la obra, hace 18 años. Es verdad sí que hace muchos años que no tocábamos en Valparaíso, durante los ´80 tocábamos casi todas las noches en el “Lucas”, no sé si aún exista. – cuenta Jorge Lobos

¿Cómo se llega a La Negra Ester y por ende a La Regia Orquesta?
- Hay que volver al año 87. En ese momento éramos compañeros de Universidad con el Cuti Aste y teníamos la inquietud de musicalizar obras teatrales. Yo estaba trabajando con De Kiruza y paralelamente hacía música para teatro callejero con el Horacio Videla. A través de Mario Rojas (guitarrista en De kiruza) nos enteramos de este trabajo, el tenía las décimas del Tio Roberto y se los pasó a Willy Semler que también hacía teatro callejero; el elenco para “La Negra Ester” comienza a formarse entonces aunque en ese momento todavía no pasaba por las manos de Andrés Pérez. De Kiruza se compromete a ponerle música y después de varios intentos fallidos nos encontramos con el Cuti y nos interesamos en la pieza, además da la casualidad que justo aparece de Vacaciones en Chile por tres meses Andrés Pérez. Entonces trabajando 12 horas diarias nos demoramos exactamente 1 mes 12 días en montarla a través de un taller que hicimos en Concepción; ahí aparece Alvaro Henríquez muy joven todavía y con 19 años lo invitamos a trabajar en este colectivo de tres músicos, 16 actores, más los técnicos por supuesto. De esta catarsis colectiva resultó una obra que iba a ser presentada inicialmente por tres meses porque Andrés volvía a Francia a Presentar “Gandhi”. La magia está en que esos tres meses ya pasaron hace rato y en 18 años hemos recorrido 38 países, muchos festivales internacionales y el cuento definitivamente se nos fue de las manos.

¿Cuéntame de la experiencia de trabajar con dos figuras capitales del arte chileno como son Roberto Parra y Andrés Pérez?
- Hay una situación política que es decisiva, Chile necesitaba una historia de amor, en ese contexto aparece este maestro (Parra), su vida y sus décimas; por otro lado Andrés y su disciplina. El se enamoró del texto y realizó la adaptación. Entonces nosotros nos acostábamos a las 4 de la mañana, dormíamos un par de horas y había que trabajar las escenas para tenerlas listas a las seis de la tarde y ahí se nos iban 12 horas diarias. Vivíamos para ese texto, todos, desde el técnico hasta el primer actor. Todo lo que había aprendido Andrés con el Teatro del Sol en Francia lo volcó a su trabajo con actores callejeros acá en Chile. En esos años yo tenía veinte años y quizás no me daba cuenta de todo lo que este trabajo iba a significar. Era difícil de entender entonces, no me quedaba tan claro.

¿Y el Tío Roberto?
- Con el Tío Roberto el caficheo – aprendizaje fue mutuo. Hubo que aprender a tirarse a la piscina en términos de comprender esta música a través del escenario, cómo sentirla, cómo interpretar cada nota. Yo estaba muy orgulloso porque el siempre me llamaba “Maestro Lobos”, yo era muy joven entonces y me sorprendía y el me decía “Usted tranquilo nomás, usted va pa` llá, toque como anoche no más”. Con el Tío Roberto tocamos en muchas giras de la Compañía por el mundo y también bastante en la calle, que era donde nosotros fundamentalmente pertenecíamos

¿Qué piensas cuando te das cuenta que cargas con una suerte de patrimonio musical como fue tu trabajo con “La Negra Ester”?
- Es fuerte hacerse cargo de eso porque la gente te lo cobra cuando te ven en un escenario, hay que tener rigor y respeto, porque el público tiene el derecho de irse de la sala en cualquier momento si esto no les gusta. La gente puede decir ¿cómo llevas tocando 18 años la misma música? Pero para mí es como una responsabilidad difundir esta música. Hay que ser profesional hasta que nos pongamos el “piyama de palo”.

La pregunta que debiéramos hacerle a Alvaro Henríquez, ¿Por qué el no siguió con el proyecto de La Regia Orquesta?
- Su salida se produjo hace muchos años. Fue el primer y último reemplazo de la orquesta. Esto era obviamente de menor y escala y el tenía su proyecto con Los Tres, entonces nosotros le dijimos que se la jugara y le fue muy bien, él estaba muy convencido de que le iba a ir bien, sabía perfectamente lo que quería. El pasar por el Gran Circo Teatro fue como ir a la Universidad para el Alvarito, aprendió lo que había, exprimió lo necesario y de ahí siguió rumbo con su banda que hasta ahora está funcionando. Siempre la puerta estuvo abierta para que continuara sus sueños, y en el fondo es eso, cada uno tiene que continuar sus sueños.

¿Y cuáles son actualmente tus sueños?
- Yo ahora estoy trabajando con unos amigos en una banda de Son, se llama “La conguita”, está sonando bien eso, me gusta como va quedando sobre todo porque son músicos jóvenes del puerto; aún estamos ensayando pero nos vamos a presentar en la Plaza de Viña para el cierre del Festival de Cine. Por otro lado estamos preparando un paquete de boleros con un par de integrantes de Los Jaivas. Antes estuve con Lucybel un tiempo, también Electrodomésticos.

 

 

 

 

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